martes, 7 de septiembre de 2010

La derrota persa, consecuencia de un pobre liderazgo

"Se osado y fuerzas poderosas te acompañarán."
Mark Twain



Hubo personajes, a través de la historia que se caracterizaron por tomar las riendas de instituciones, naciones e imperios, personajes que tomaron buenas y por supuesto malas decisiones que influyeron en el curso de la humanidad, Hitler, Napoleón, el papa, por citar ejemplos, todos ellos líderes a su manera.

El líder como toda persona posee defectos y virtudes que debe identificar; esto implica mirar en su interior y evaluar sus actitudes para conocerse y luego entender a los demás y reflejar la meta que se propone alcanzar, para conseguir éxito en una batalla, en un deporte, en una competencia.

Los persas es una tragedia muy particular ya que es la única que ha sido inspirada en hechos reales, la batalla de Salamina fue un suceso histórico de gran importancia pues se constituyó en un triunfo de los Griegos contra los Persas, algo casi imposible ya que el ejercito persa superaba ampliamente al griego.

La tragedia se desarrolla en la ciudad de Susa , en el imperio persa, en las costas de Salamina, Esquilo la narra apasionadamente pues se dice que él participó en esta guerra en el bando griego, de hecho la tragedia fue representada sólo ocho años después de el suceso , eso da atisbos de la veracidad de los hechos y la construcción histórica de Esquilo.

Es evidente al leer la tragedia que el principal factor para que los persas perdieran la batalla, es el convencimiento de superioridad de Jerjes, un error fatal en una línea de errores que desencadenó la derrota. Jerjes en su ceguera y ambición, no midió las consecuencias de sus actos.

Esquilo nos presenta una serie de argumentos para condenar las erradas acciones del líder del imperio persa, más allá del incumplimiento de las órdenes divinas, Jerjes al ser omnipotente y soberano de su ejército, los guía hacia un precipicio.

En primer lugar, es un mal estratega al escuchar los consejos del bando enemigo sin dudar por un momento, además del carácter cobarde y vengativo y de la penosa huída que emprende manchando no sólo su honor sino el de toda Persia.

En segundo lugar, Jerjes nunca acepta su responsabilidad de los hechos, a lo largo del texto, es una constante la atribución de la mala fortuna, al destino o a los dioses, es decir todos los males que aquejan a los persas y a su ejército derrotado.

En la vida, se presentan situaciones complejas y por lo general el curso que estás tomen depende de las acciones que realicemos, a diferencia de las tragedias griegas, nada está predestinado en la actualidad, por lo menos no a mi manera de ver ni basándome en mis creencias, no puedo afirmar que el destino de un hombre o de una nación esté escrito.

El éxito y el fracaso dependen netamente de las decisiones que tomen los líderes, los dirigentes, esta tragedia tiene vigencia en todo momento de la historia, el pueblo se ve representado en sus dirigentes y Jerjes fue uno de los peores ejemplos.